Comunidad de diseñadores puertorriqueños

Vergüenza pública a través del ADN

Ogilvy

Si usted camina por la ciudad, te darás cuenta de retratos de personas que se ven tanto aterradoramente realista y sin embargo totalmente falso. En Hong Kong, una reciente campaña publicitaria se aprovecha del fenotipo, la predicción de la apariencia física basada en fragmentos de ADN,  las personas víctimas de esto son “humilladas públicamente”  por la basura que han esparcido. Estos carteles al estilo de los más buscados tecno-futurista son obra de la agencia de publicidad Ogilvy, para “Hong Kong cleanup” una agencia sin fines de lucro, que está tratando de frenar el problema de la basura de Hong Kong con la amenaza con una versión de alta tecnología de la letra escarlata. Se parece mucho a  “Stranger Visions” por el artista Heather Dewey-Hagborg, que utilizó una técnica similar a la  hace un par de años atrás para construir caras escultóricas como una manera de provocar la conversación en torno a para que deberíamos estar usando estas herramientas biológicas.

En el caso de la campaña de Hong Kong’s Face Of Litter, el equipo creativo se asoció con Parabon Nanolabs, una empresa de Virginia que ha logrado desarrollar un método para la construcción de los retratos digitales, posibles a través de pequeños rastros de ADN. Parabon comenzó a desarrollar esta tecnología hace más de cinco años en colaboración con el Departamento de Defensa, sobre todo para su uso como una herramienta en las investigaciones criminales.

El ADN encontrado en la basura de Hong Kong es llevado a un laboratorio de genotipificación, estos datos, cuando se procesa con algoritmos de aprendizaje automático de Parabon, comienzan a formar una imagen aproximada de ciertos fenotipos, o rasgos. Cosas como el color de ojos, color de pelo, color de la piel, pecas, y forma de la cara son mucho más fáciles de determinar que la altura, edad, e incluso la morfología del pelo (liso, ondulado o rizado).

Es una ciencia imperfecta en algunos aspectos, sin embargo, las capacidades son asombrosas y terribles. Ogilvy dice que recibió el permiso de todas las personas cuya basura se recogieron, por lo que de esa manera, no es un verdadero caso de humillación pública no solicitada. Parabon dice que sus servicios sólo están disponibles para las investigaciones criminales (y, al parecer, campañas publicitarias). Pero el mensaje sigue siendo escalofriante. Un proyecto como este debe servir como una provocación para hablar críticamente sobre la privacidad, el consentimiento y la ética en torno a la apropiación no autorizada de ADN de alguien.

Para ver el reportaje original presione aquí.

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